Educación y Cultura

Descendiente charrúa necesita apoyo solidario

Adjunto a continuación un artículo periodístico publicado en diario El Telégrafo, que da cuenta de la necesidad de apoyo solidario para Bernardino García Lemos, nieto del último cacique charrúa (Sepé). La entrevista con Bernardino publicada en este blog, cuando lo visité en su casa de Tacuarembó hace algunos años, es una de las más leídas. Espero que ésta también lo sea y este digno representante de la estirpe charrúa pueda recibir el apoyo que necesita.

Descendiente de los charrúas necesita de los uruguayos (Diario El Telégrafo, 17 de setiembre de 2010)

Bernardino García Lemos (68), es nieto de Abelino Lino García, quien fuera uno de los hijos del cacique charrúa Cepé.
Bernardino se encuentra internado en el Hospital de Clínicas de Montevideo, razón por la cual un grupo de vecinos de Guichón busca solventar los costos de internación y habilitó la cuenta 17508 en Abitab, para todo aquel que desee colaborar. Conocimos a Bernardino García en 2009, durante el “Encuentro con el Charrúa” que se celebra frente al memorial indígena de las costas del arroyo Salsipuedes Grande. En aquella oportunidad no quiso ser entrevistado y se manifestó cansado de todo lo que se había dicho sobre los Charrúas. Delgado, de un metro setenta y cinco de altura; cutis trigueño y cabello azabache con algunas canas, Bernardino es un fiel representante del descendiente indígena. En representación de una aparcería, interpretó a un indígena en una edición de la “Fiesta de la Patria Gaucha”, que se celebra todos los años en los alrededores de la Laguna de Las Lavanderas en el departamento de Tacuarembó.
Roberto Cáceres –integrante del grupo Guyunusa de Tacuarembó—aseguró que “la comunidad Charrúa ha tenido ciertas dificultades para poner en la opinión pública uruguaya los asuntos vinculados a la colectividad indígena”. Dijo que “se han hecho muchos estudios arqueológicos y existen historiadores que han publicado cientos de trabajos en los que están comprobados los procesos históricos sobre la vida de los Charrúas en nuestro país, pero ha resultado muy difícil reconocer parte de esa historia. Temas que a su vez han tenido sesgos políticos partidarios, que con el paso del tiempo se fueron acentuando. En tanto, la Facultad de Ciencias efectuó otras investigaciones, pero hay mucha resistencia en la parte pública”. Depositario de parte del legado de nuestros indígenas, Bernardino García Lemos atraviesa un difícil momento y apela a la solidaridad de sus compatriotas

Educación y Cultura, Paysandú

“Los colores de un arcoiris”, un libro para compartir

Julieta Minetti, autora de "Los colores de un arcoiris"

“Los colores de un arcoiris” es un libro testimonial: da cuenta de la intensa experiencia de vida de Julieta con su hijo Facundo Minetti.

Invitada por la autora, tuve la satisfacción de presentar el libro “Los colores de un arcoiris, de Julieta Minetti, en la sala de conferencias “1º de Julio” de diario El Telégrafo, en Paysandú.

A continuación, dejo mi presentación. Luego de ella, Julieta compartió algunos de sus textos con los presentes.

Su publicación es un obsequio que ambos recibieron de Editorial Santillana y  la Fundación Teletón, a la cual está vinculado Facundo. Es también parte de un sueño de Julieta, que en enero de 2008 comenzó a escribir sobre su experiencia y aprendizaje como mamá de un niño con capacidad diferente.

El libro sintetiza en 38 páginas y 16 textos una historia de mutuo amparo y sacrificio, de un recorrido emprendido hace más de nueve años, y contiene también un gran mensaje, que ustedes conocerán hoy a través de la lectura de algunos textos que hará Julieta. Sigue leyendo ““Los colores de un arcoiris”, un libro para compartir”

Fotografías, Paysandú, Río Uruguay

Dinara y Caru reafirman que mortandad de peces es a causa de bajas temperaturas

Análisis practicados en peces por la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara) y la Comisión Administradora del Río Uruguay (Caru) adjudican a las bajas temperaturas la mortandad de peces que continúa produciéndose en el río, en tanto que las muestras de agua no revelaron niveles de pesticidas por encima de los permitido. Los ejemplares analizados presentaban buen estado general, sin alteraciones patológicas en sus órganos, aunque tenían varios días de ayuno.

Durante julio la Caru contabilizó 23.600 peces muertos en distintos lugares de la costa uruguaya y argentina y entre el 13 y 23 de agosto fueron denunciadas ante Caru y Dinara nuevas mortandades en Las Cañas y Playa Grande (Río Negro),  el embalse de Salto Grande, San Javier, las inmediaciones del puente General San Martín, el puerto y la playa de Paysandú, lago en predio de Caru (adyacente al puente General Artigas), el arroyo Quebracho (Paysandú), Conchillas, Playa Real de San Carlos y Juan Lacaze (Colonia) y San Gregorio de Polanco (Tacuarembó)

Caru registró la muerte de 4.200 peces aunque de varias localidades no cuenta con información respecto a la cantidad.

Si bien las mortandades involucraron estadios juveniles de varias especies, el sábalo fue la de mayor ocurrencia. También están resultando afectadas poblaciones de dientudo, patí, manduví, bagre, tararira y armado común, con predominio de ejemplares juveniles.

Estos episodios están siendo analizados por la Caru a través de su programa permanente de diagnóstico de mortandades de peces que desarrolla, en cooperación con las Prefecturas Navales de Argentina y Uruguay y con los Institutos de investigación pesquera de ambos países, Dinara en Uruugay y Spyan en Argentina.

POR BAJAS TEMPERATURAS

Caru y Dinara coincidieron en señalar que los peces no están muriendo por contaminación y que las mortandades registradas en julio y el presente mes estuvieron relacionadas con las bajas temperaturas del agua reinantes en este período.

“Los resultados de los análisis anatómicos practicados hasta el momento en las muestras de peces, indican que los ejemplares se hallaban en buen estado general”, informaron estos organismos.

“A la vista de la información obtenida en estos eventos de mortandad masiva y en los anteriores, la hipótesis que cobra más fuerza es que los episodios de mortandad estuvieron relacionados con las bajas temperaturas imperantes y constantes durante los meses de julio y agosto, en la baja cuenca del río Uruguay. Esta situación también fue constatada en la baja Cuenca del Río Paraná como lo manifestaran investigadores del CONICET Argentina. Hecho que se corrobora con las temperaturas que CARU ha registrado a lo largo del río Uruguay, donde se han constatado valores de 7º C ymínimos de hasta 5°C durante este invierno, cercanos a los niveles de tolerancia mínima de los peces de esta región”, informó la comisión binacional.

Las muestras de peces recibidas fueron procesadas por el Área de Acuicultura y Patología de Organismos Acuáticos del Instituto de Investigaciones Pesqueras (Facultad de Veterinaria-Udelar).

“Se considera que las mortandades registradas durante julio y mediados de agosto de 2010 en la baja Cuenca del Río Uruguay estuvieron relacionadas con las bajas temperaturas del agua reinantes en ese período. Es de esperar que de continuar la situación térmica aludida, se sumen nuevos episodios similares a los descriptos”, informó la Dinara.

ANÁLISIS DE AGUA

Los resultados con que se cuenta de las muestras de agua analizadas hasta elmomento no revelaron la presencia de niveles de pesticidas por encima de los valores permitidos. Caru realizó en un laboratorio privado análisis de pesticidas en las zonas del puente General Artigas el 5 de asoto y en San Javier el 21.

Las muestras de agua tomadas por Dinara fueron procesadas por el Laboratorio de Residuos de Plaguicidas de la Dirección General de Servicios Agrícolas del MGAP. Los herbicidas analizados fueron glifosato, 2,4 D (ácido 2,4 diclorofenoxiacético) y los insecticidas endosulfan (alfa y beta), y endosulfan sulfato. Las muestras de agua no revelaron la presencia de niveles de pesticidas por encima de los valores permitidos.

Los peces necesitan que el agua esté por lo menos a 15ºC

La temperatura del agua influye directamente en múltiples procesos metabólicos de los pecesincidiendo, entre otros, en la reducción de la natación y en el consumo de oxígeno. “La mayoría de los peces son poiquilotermos, es decir que la temperatura corporal es semejante

a la del ambiente, existiendo una estrecha relación entre la temperatura externa y la actividad del pez. El sistema inmunitario necesita, para un buen y eficaz funcionamiento, una temperatura mínima, por lo general en torno a los 15 a 20º C de acuerdo a la especie”, informó la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara).

Porotro lado las especies predominantes en los eventos de mortandad ocurridos pertenecen a grupos de peces cuya distribución geográfica al sur esta limitada justamente por la temperatura.

De acuerdo a los registros de temperatura de los sensores que CARU tiene instalados a lo largo del río Uruguay, se han verificado algunos días con valores mínimos de 5º y 6°C durante las primeras horas de la mañana.

En opinión de los especialistas de la Dinara, muy probablemente el inicio de las mortandades se haya originado en afluentes o lagunas conectadas a un cauce principal, donde las temperaturas son inferiores, y por arrastre o deriva los peces muertos y moribundos alcanzan los cauces mayores.

En similar sentido se expresó la Caru al señalar que “la presencia de juveniles en áreas costeras, las cuales son generalmente más someras y las temperaturas resultan más extremas, podrían haber sido la razón para desencadenar estos sucesos de mortandad de ejemplares juveniles, de modo semejante a como ya ocurriera en el invierno del 2007”.

Explicó ademásque “los niveles de tolerancia a las bajas temperaturas difieren considerablemente entre las especies de peces, de acuerdo con las características climáticas de los ambientes en los que han evolucionado. Las especies del río Uruguay corresponden a los principales grupos de peces de la Cuenca del Plata: Caraciformes (dorado, bogas, sábalos, mojarras, dientudos, machete, sabalitos, etc.) y Siluriformes (viejas de agua y bagres). Estos grupos son de origen brasílico y su diversidad y distribución hacia el sur está limitada principalmente por la temperatura”.

“Es por tal razón que, de existir una condición extrema de bajas temperaturas que perdure en el tiempo más de lo habitual, como lo ocurrido en este invierno, las bajas temperaturas afectarán negativamente el metabolismo de estas especies subtropicales”.

La principal causa fisiológica que ocasiona la muerte en estos casos se debe a la incapacidad de mantener la homeostasis (equilibrio) a nivel celular.

Si bien por razones sanitarias se recomienda no comer peces en condiciones de deterioro, no hay motivos para evitar el consumo de peces de río capturados vivos sinsignos de alteración.

En caso de identificar una mortandad de peces por encima de 100 individuos, se sugiere entrar en contacto con el destacamento de Prefectura más cercano a su localidad.