Celíacos: la vida sin gluten

Llegó al cumpleaños con su coqueta mochila y me dijo: “esta es mi comida, después me la calentás”. Adentro había un producto de consumo masivo en las fiestas infantiles y frankfruters picaditos.

Era el primer año que mi hijo estaba en su clase y no sabía que era celíaca. Sus padres tampoco lo supieron hasta que tuvo 14 meses y vómitos y diarreas nunca antes manifestadas los puso en la pista de que algo no andaba bien.

Durante mucho tiempo su mamá pensó que cuando fuera más grande se “curaría”, pero el diagnóstico fue preciso. Poco después su padre y algunos integrantes de la familia de éste, también se enteraron que tenían la condición celíaca.
Historias como éstas se repiten a lo largo y ancho del Uruguay. Hay quienes llegan al diagnóstico a temprana edad y otros se enteran siendo adultos. Algunos viven la noticia como una tragedia, otros desconocen totalmente de qué se trata y, como comentó una mamá  “si tenés un hijo que tiene problemas de crecimiento o vómitos y diarreas permanentes, lo que puede llevarlo a situaciones muy graves, saber que solo haciendo una dieta podrá estar bien, no es algo tan malo”.
Se trata de un tema sobre el cual aún queda mucho por conocer.


Celíacos son aquellas personas que, por predisposición genética, tienen un intolerancia permanente al gluten, una fracción proteica que se encuentra en los cereales: trigo, avena, cebada y centeno.

La intolerancia se manifiesta porque la mínima ingestión de gluten, el organismo genera una reacción que se traduce en una lesión del intestino delgado. No siempre existe una señal clínica en la ingestión del gluten y aunque en muchas personas celíacas no aparecen síntomas igualmente el gluten les produce una lesión en la mucosa intestinal afectando la capacidad de absorber los nutrientes de los alimentos.

Cabe señalar que se trata de una intolerancia que acompañará a la persona durante toda su vida. Y por eso, se debe seguir una estricta dieta sin gluten. En la medida que esto se cumpla la persona será y se mantendrá sana. De lo contrario, aparecerá nuevamente la lesión en la mucosa del intestino delgado que provoca la enfermedad celíaca.

 Si la dieta se sigue estrictamente, no sólo desaparecen los síntomas sino que el organismo es capaz de volver a tener una mucosidad intestinal normal. Debemos tener claro que transgredir la dieta, ya sea en forma voluntaria o involuntaria, conduce a un  progresivo deterioro de la mucosa y su función. En definitiva, se trata de sustituir los cereales de la dieta por harinas y féculas de maíz, arroz, soja, mandioca, papa o garbanzo.

Informarse, el primer paso

Ahora bien, seguir una dieta de estas características no sólo significa una gran responsabilidad –porque en definitiva lo que está en cuestión es la salud y hasta la vida de una persona—a nivel individual y familiar, sino también la reconversión de hábitos alimenticios muchas veces muy arraigados, así como la existencia de una buena disposición de todos los implicados.

Un dato interesante es que a pesar de que los alimentos que manejamos habitualmente por lo general no contienen gluten, aún no son muy conocidas ni abundantes las ofertas de productos que especifiquen su componentes o que sean elaborados especialmente para celíacos.
No obstante, con información clara, concisa y tranquilizadora, el celíaco puede convivir en una segura condición de bienestar y su intolerancia al gluten no tiene por qué convertirse en un obstáculo para el desarrollo de una vida normal.

Lo más importante es el riguroso control de las comidas. La alimentación en base a productos naturales y frescos libres de gluten (frutas y verduras) es una alimentación segura. Cuando entramos a considerar el resto de los alimentos la situación ya se complica puesto que en el Uruguay el etiquetado no es una obligación aún y desconocemos la exacta elaboración de la mayor parte de los alimentos que compramos.

Nunca puede deducirse de una etiqueta que un producto está exento de gluten puesto que la legislación vigente no obliga a la declaración del tipo de almidón o cereal que contiene el producto, ni si se han utilizado aditivos, colorantes o conservantes que pudieran contener gluten.

A modo de ejemplo cabe señalar que productos de uso cotidiano como salsas, sopas preparadas, embutidos, fiambres, jugos industriales enlatados, golosinas, helados, yerbas, té, café, chocolate y hasta ciertas pastas de dientes pueden contener gluten.

¿Qué alternativa le queda al celíaco? Consultar el listado de productos sin gluten que edita la Asociación de Celíacos del Uruguay, un pequeño librito que se publica dos veces al mes y se actualiza mensualmente en Internet, en base a análisis realizados por al Facultad de Química de la Universidad de la República. Los productos que allí aparecen mencionados pueden ser ingeridos con tranquilidad por las personas celíacas puesto que están debidamente analizados y se ha comprobado científicamente que son libres de gluten.

Otro punto fundamental en la dieta de un celíaco es evitar la contaminación por productos con gluten. Y en esto es necesario se muy cuidadoso. El simple hecho de compartir una mesa puede ser peligroso si no se tienen las precauciones necesarias ya que alcanzarle a un comensal un trozo de pan por encima del plato de un celíaco puede determinar que caigan migas y se contamine una comida preparada sin gluten, por ejemplo.

El entorno es muy importante y la gente de saber que no pueden comer nada de gluten, hasta el polvillo de la harina de trigo les hace mal, también unas miguitas de pan. Por cosas así, en un día se puede echar a perder. Hay que tener extremo cuidado, no por ser histérico sino por ser algo realmente importante porque la salud depende de eso. En la escuela tienen que saber si un niño es celíaco, en los comedores.

Respeto e integración

En cuanto a su vida social, un celíaco puede y debe desarrollarse como cualquier persona ya que la intolerancia al gluten no tiene por qué plantearse como algo que no se pueda resolver. Todos, por una razón u otra, ante las diferencias (en gusto, salud, dietas, etc.) pueden optar por diferentes caminos de resolución y sin duda los mejores serán aquellos que permitan estar integrados y respetados en cualquier instancia de vida.

Anuncios

4 comentarios en “Celíacos: la vida sin gluten

  1. Queria sber que productos tienen gluten y cuales no, por ejemplo: si las patas tienen gluten, es igual ya se que no melo dirán, se limitarán a hacer propaganda de sus productos y el que quiera saber que pague.
    alfredo.

  2. Hola Alfredo: Lo primero que te aclaro es que este es un blog periodístico no un lugar de venta de productos.
    Lo que acabas de leer es un artículo periodístico.
    No te puedo decir cuáles productos tienen gluten porque no lo sé puesto que no soy especialista en el tema.
    Aquí en mi país, existe la Asociación Celíaca del Uruguay (ACELU) –con la cual no tengo ninguna vinculación– que elabora una guía de alimentos que pueden comer las personas celíacas. Tienen una web con bastante información y datos que te servirán para ponerte en contacto con ellos: http://www.acelu.org

  3. em.. hola yo igual soy celiaca hace 17 años hace poco me dijeron que podia comer trigo llevo ya 2 dias comiendo ya me antes me habia cuidado mucho.nose que me va pasar ojala me mejore es lo que quiero eso ! 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s