Cocinar al sol y con el sol

Cuando el calor es necesario, millones de personas en el mundo piensan solamente en el fuego. La única alternativa si uno examina el mundo, es el sol.

Las cocinas solares confían en el sol para cocinar los alimentos y se presentan como una solución a problemas que no es para nada de alta tecnología. Son en verdad, una manera realista de cocinar sin combustible.


Para la mayoría de la existencia humana, cocinar el alimento era desconocido. Durante muchísimo tiempo los seres humanos comieron el alimento en las condiciones en que lo encontraban hasta que el fuego les abrió el abanico de posibilidades puesto que era un elemento que podía ser controlado para cocinar los alimentos.

Sin embargo, fue después de eso que la humanidad se dio cuenta que ya desde antes disponía de otra fuente energética que sirve para cocinar alimentos: el sol.
Si nos ponemos a rastrear el origen de lo que ahora se llama “cocina solar”, nos encontraremos con algunas historias interesantes y aisladas en tiempos muy distantes.

Los estudiosos en la materia cuentan, por ejemplo, que una secta temprana de los judíos, llamada Essenes, consumía obleas de los granos brotados de la tierra calentándolas suavemente en las rocas al sol del desierto.

El primer horno solar habría sido fabricado en Francia por el naturalista George Louis Leclere Buffon (1707 – 1788). Sin embargo, la primera persona que se sabe ciertamente que construyó una “caja solar” para cocinar alimentos fue el naturalista suizo Horace de Saussure, en 1767, y hoy se lo considera algo así como el abuelo del método de cocción solar.

Tiempo después, muchos otros comenzaron a usar cocinas solares. En la India un soldado británico patentó una cocina solar bastante sofisticada  y en 1894, había un restaurante en China que sirvió alimentos cocinados a energía solar.

Hay también historias sobre un capitán de mar que creó una cocina solar que él podría utilizar en viajes largos. Durante el siglo XVIII se fabricaron otros prototipos, pero con la llegada del combustible fósil, cayeron en el olvido.

Las cocinas solares que se comercializan en la actualidad surgieron en los últimos cincuenta años cuando apenas terminada la locura de la guerra mundial, algunas personas comenzaron a soñar con un futuro pacífico y amigable con el medio ambiente.
Hoy en día hay dos grandes escenarios donde las cocinas y hornos solares son utilizados, el principal es para los más de 2.000 millones de seres humanos que utilizan leña como combustible y que en muchos casos es ya escasa y cada vez de más difícil acceso.

El otro escenario es en los países desarrollados, donde, a pesar de disponer de fuentes de energía abundantes y distribuidas, se los utiliza en espacios domésticos y familiares como una forma práctica de participar en el compromiso ambiental con la implantación de energías limpias y renovables. La cocina solar representa una oportunidad solidaria, práctica y sabrosa para participar de los caminos hacia la economía solar y ecológica.

¿Qué son?

Las cocinas y hornos solares son sencillas aplicaciones que aprovechan la energía del sol para cocinar alimentos. Se basan en un aislante que acumula por efecto invernadero la radiación solar, en el caso de los hornos, o que recibe y concentra esta misma radiación en un punto focal donde se coloca el recipiente, en el caso de las cocinas solares parabólicas.

Sirven para preparar alimentos, pasteurizar agua, esterilizar material quirúrgico, reducir la presión sobre el bosque y la biomasa, prevenir la erosión y desertización, favorecer la libertad y educación de las mujeres y los niños… Para todo ello es imprescindible un único requisito: disponer de radiación solar, algo muy abundante y accesible en la gran mayoría de las zonas del planeta.

En la región, especialmente en provincias argentinas como Salta, Chaco y también hay algunas iniciativas en Entre Ríos, existen organizaciones no gubernamentales que enseñan a las poblaciones pobres a construirse sus propias cocinas solares. Para ello utilizan una caja de cartón o madera liviana forrada en papel de aluminio con una ventana de vidrio en la tapa que atrapa el sol y cocina el alimento sin otro combustible, alcanzando temperaturas de hasta 150 grados centígrados.

Utilidades, ventajas y desventajas

Las cocinas solares tienen su mayor repercusión a nivel familiar, abasteciendo una de las necesidades básicas de la población. No obstante existen algunas aplicaciones que alientan la actividad productiva en forma directa. Entre ellas cabe citar la producción artesanal de alimentos envasados (en particular dulces), la pasteurización de agua para consumo humano y el secado solar de frutos.

Las ventajas de las cocinas solares son evidentes:  no necesitan madera, carbón, diesel, queroseno, gas ni electricidad. Son útiles para promover un modo de vida sostenible, es muy económica, segura y fácil de usar, su construcción es sencilla y estable, la comida no se quema y no necesita continua supervisión permitiendo dedicar tiempo a otras tareas. Además, la comida permanece caliente varias horas después de haber sido cocinada.

Usar una cocina solar puede reducir la cantidad total de esfuerzo en la preparación de la comida y si se cocina en el patio o la azotea, en verano se estará eliminando calor adicional del interior de la casa. Los defensores de la cocina solar proponen preparar la comida temprano, dejarla al sol y aprovechar el tiempo en otras cosas. Incluso se pueden poner a cocinar los alimentos a primera hora de la tarde y cuando usted vuelva del trabajo ya tendrá preparada la cena. Ni siquiera tendrá que preocuparse por revolver el alimento en caso que se trate de una comida de olla.

También se ha detectado la mejora en la calidad de los alimentos obtenida a través de una cocción más lenta y a menor temperatura y, en las comunidades que tradicionalmente cocinaban con leña la eliminación de humos en la vivienda tiene una incidencia importante en la salud, disminuyendo las enfermedades pulmonares.
Las desventajas también son obvias: no funciona sin sol, requieren más tiempo para cocinar y no se puede freír la comida.

Diferentes modelos

Existen más de 60 diseños de cocinas solares, algunas de las cuales se han patentado, y más de 100 variaciones. No obstante, existen tres grandes tipos: las que concentran los rayos solares desde abajo ( reflector esférico, espejos planos, espejos parabólicos, parábolas rígidas, parábolas profundas, parábolas asimétricas o plegables, entre otras), las que concentran la luz desde arriba (como la de panel, que consiste en un número de superficies de reflejo planas, una que sirve como el piso de la cocina, y las otras como paredes y admite luz del sol libremente de arriba), y los diseños encajonados.

La cocina tipo “caja” funciona por retención de calor y básicamente es una caja bien aislada para evitar el escape del mismo. Tiene paredes dobles hechas de madera o metal, entre las cuales hay un material aislante. La cubierta suele ser de cristal, a veces doble cristal. Las paredes interiores negras absorben la energía solar y la transforman en calor. Se pueden alcanzar temperaturas más altas mediante un reflector que dirige los rayos solares hacia la caja. Los reflectores pueden ser construidos con espejos, papel aluminio u hojas de aluminio pulido.

Existen diversos tipos de modelos comerciales de cocinas solares. A modo de ejemplo señalamos que el modelo “CooKit” pesa solamente 500 gramos y se dobla en 33x3x 6 centímetros.

Cabe destacar que la adopción de la tecnología de cocción solar será de particular interés para los países de menor desarrollo científico y tecnológico, ya que su fabricación no requiere de un sistema productivo avanzado. La difusión del uso de las cocinas solares generará un mercado que puede ser atendido por insdustrias metal-mecánicas pequeñas, cuya creación está al alcance de la actividad local y tienen una incidencia alta en la producción de empleos, pudiendo encararse con un mínimo de capital.

La comida no se quema y siempre está caliente

No obstante, usar una cocina solar puede reducir la cantidad total de esfuerzo en la preparación de la comida y si se cocina en el patio o la azotea, en verano se estará eliminando calor adicional del interior de la casa. Los defensores de la cocina solar proponen preparar la comida temprano, dejarla al sol y aprovechar el tiempo en otras cosas. Incluso se pueden poner a cocinar los alimentos a primera hora de la tarde y cuando usted vuelva del trabajo ya tendrá preparada la cena. Ni siquiera tendrá que preocuparse por revolver el alimento en caso que se trate de una comida de olla.

La regla de oro de del método de cocción solar es: “consiga el alimento, póngalo en la cocina temprano y no se preocupe que no se quemará”.
Si es la primera vez que intenta cocinar con el sol, lo recomendable es comenzar con algo fácil como pollo, hamburguesas, arroz, papas cocidas al horno, pudines, galletas, frutas y verduras.

Carnes, guisados, cazuelas, aves de corral, papas, zanahorias y arroz son cosas casi imposibles de quemarse en un horno solar. El pollo estará jugoso y caerá del hueso luego de cuatro horas.

Requieren más tiempo y maestría cocinar las carnes asadas grandes, los guisados y la sopa y los potes de la haba (a menos que esté traído a ebullición antes de colocar en horno solar), la mayoría de los panes y de las tortas, soja, habas y guisantes.

El pescado se cocina cuando el jugo comienza a caer por lo que se recomienda utilizar una pequeña parrillita o estante.
Para cocer al horno tortas o pan deberá precalentarse el horno por lo menos media hora antes de colocar el alimento. Si se necesita cocinar una cantidad grande de alimentos, será más rápido el proceso si se distribuye la comida en dos o tres potes más pequeños en lugar de una olla grande.

A modo de guía

La mayoría de las recetas toman levemente menos líquido cuando están cocinadas en un horno solar. El tiempo que insumirá cocinar depende de la temperatura del alimento como se pone en el horno, así como el brillo del sol.

En un día claro y soleado el horno precalentará a 130° – 145° centígrados, en un día que por momentos se nubla, el horno calentará a 95° – 105° centígrado. Ni siquiera intente cocinar en un horno solar en un día totalmente nublado.

Aunque las cocinas solares han sido conocidas desde hace tiempo, no han logrado aún una difusión masiva en la región debido a distintas causas. Han existido problemas culturales y sociales que dificultan su adopción y además para un uso correcto es necesario pasar por una etapa de entrenamiento.

Además, no pueden satisfacer todas las necesidades puesto que no funciona en horas nocturnas y no estará disponible en días nublados. No obstante,  su adopción como solución técnica implica una mejora sustantiva en las condiciones de vida y eso es evidente en la zonas andinas y subandinas de la mayoría de los países de la región tales como Argentina, Chile, Perú y en otros como México, Costa Rica, Nicaragua, India,

En la mayoría de ellos se capacita a las mujeres y niños para que construyan sus propias cocinas solares.Las cocinas solares han llegado también a exposiciones internacionales como la de Johannesburgo 2002 y el Forum 2004 de Barcelona. También existe una organización particularmente dinámica, Solar Cookers International (Cocinas Solares Internacionales) que dispone en Internet del mayor banco de datos sobre el tema. Allí se pueden encontrar los planos de diversos modelos, fotos, recetas y promotores en casi todos los países del mundo, las últimas noticias y avances técnicos entre muchas cosas más, por lo que se ha consituido en un punto de referencia para los interesados solculinarios del mundo.

Cómo construír una cocina solar

Para comenzar o saber más sobre la aventura de la cocción solar puedes acceder a esta página en www.solarcooking.org

Haz clic aquí ahora para ver una experiencia concreta de construcción de una cocina solar .

Aquí puedes ver un esquema del proceso de construcción

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16 comentarios en “Cocinar al sol y con el sol

  1. Apreciados Amigos,

    Excelente el trabajo que estan realizando, no se imaginan la importancia que tiene una cociena solar, el mas beneficiado de todo esto es, planeta tierra, el unico lugar en donde vivimos . Sigan adelante que el SEÑOR se encargara de perfeccionar lo que estan haciendo. Mis actividades laborales se relacionan mucho con las de ustedes, pues me dedico a la investigación de Energías Renovables, organo dependiente de la Itaipu Binacional. Deseo conocer mas sobre las actividades que realizan en esa empresa.

    Muchas gracias.

    Carlos Wilfrido Ledesma
    Paraguay

  2. Hola Carlos,
    Gracias por escribir. El artículo que has leído lo escribí para mi blog (rotafolio.wordpress.com), no soy empresaria sino periodista.
    Hay empresas que han dejado comentarios debajo de este artículo y puedes llegar a su páginas web haciendo clic en el enlace que aparece en sus comentarios.
    Si te parece cuéntame algo de tu investigación, puesto que se trata de un tema muy interesante.
    Saludos,
    Carol Guilleminot

  3. me interesa como con seguirlo para puerto Rico cuanto seria su balor poque somos parte del tropico del caribe y me i nteras saber mas del sistema paravolico solar de cocion te lo boy a gradecer un monto por tu ayuda gracias ya que soy cook 1 y mi interasa todo lo que sea solar gracias que DIOS los vendiga .

  4. Estoy deseando saber como se contruye una cocina solar y que materiales lleva. Aquí en los Montes de Toledo, donde gozamos de muchas horas de sol resultaría muy práctica.

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